EL SOL Y EL CANCER DE PIEL


Foto 1. Melanoma cutáneo inicial en un nevo pre-existente; nótese los cambios de color, los bordes irregulares y la piel "roja" alrededor por el daño solar.


Foto 2. Melanoma Cutáneo en etapa avanzada por el tipo de crecimiento, lesión que no existía previamente.


Fotos 3 y 4. Dermatoscopía (evaluación microscópica de una lesión en piel sospechosa) que nos permite ver los cambios estructurales no evaluables a simple vista y que hacen el diagnóstico de melanoma.

El cáncer de piel es el tumor maligno más frecuente y su frecuencia se incrementa en forma constante cada año.
El diagnóstico temprano y la identificación de individuos con mayor riesgo a desarrollarlo son importantes para obtener éxito en el tratamiento.
Sin duda el factor más importante que produce el cáncer de piel es la exposición solar.
Existen dos tipos de cáncer de piel; El Melanoma Cutáneo y el Cáncer NO melanoma; el comportamiento de cada uno de ellos así como su tratamiento es completamente diferente sin embargo su causa es la misma; el sol.
Exposición solar: La radiación ultravioleta (UV) proveniente del sol es el agente causal más importante del cáncer de piel, el principal daño radica en propiciar daño en la cadena de ADN y hacer a la célula incapaz de reparar dicha lesión; esta incapacidad se incrementa además con la edad de la persona (cuando es más frecuente el cáncer de piel tipo no melanoma).
La exposición intensa e intermitente (como la efectuada en períodos vacacionales) y en la infancia son las que mayor daño producen a las células de la piel. Esta forma de exposición se ha asociado con incremento en el riesgo de padecer melanoma 3 veces mayor que la población no expuesta.
En estudios de migración, se ha demostrado que poblaciones que han migrado de Europa a Australia antes de los 15 años de edad tienen 2 veces más riesgo de padecer melanoma que las que lo hacen después de los 15 años.
La exposición crónica y prolongada se asocia al carcinoma de piel tipo epidermoide y la intermitente e intensa así como recibida en la infancia y adolescencia se asocia a melanoma y carcinoma basocelular.

EXPOSICION A LAMPARAS UV: La exposición recreativa a lámparas que emiten rayos UV-A, UV-B o ambos incrementa el riesgo de padecer cáncer de piel; se estima que el riesgo de melanoma se incrementa 1.8 veces más cuando se llega a las 250 exposiciones; sin embargo esto depende del tipo de piel de cada persona; sin duda las personas con piel tipo 1y 2(cuadro I), aquellas que al exponerse al sol se "queman" y no se "broncean" son las que tienen mayor riesgo; este riesgo disminuye al incrementar la resistencia al sol.

TIPO DE PIEL
Tipo de piel Características Tipo de población
1 Siempre se quema, nunca sebroncea Blanca
2 Siempe se quema, ocasionalmente se broncea Blanca
3 Algunas veces se quema, siempre se broncea Blanca
4 Rara vez se quema, siempre se broncea Blanca
5 Se quema y broncea después de exposición extrema Morena
6 Se quema y broncea después de exposición extrema Negra

Cuadro I. Tipos de piel, de acuerdo a la respuesta a la exposición solar, según Fitzpatrick.

PROTECCION
Toda persona con riesgo de daño solar (pieles tipo 1, 2, 3) deben de tener protección solar total, que implica:
1. Evitar la exposición intensa, aún breve en las horas del Cenit (10AM a 5PM).
2. Evitar las exposiciones intensas en niños menores de 10 años.
3. Utilizar diario, en todo el cuerpo una crema con factor de protección solar (FPS) 15 si no hay exposición al exterior.
4. Si hay exposición recreativa o por trabajo se debe de usar un protector o pantalla con FPS 30 o mayor; si se está en agua, se debe preferir cremas resistentes al agua y hacer aplicaciones cada hora
5. Recordar que la ropa NO evita el paso de los rayos UV

VIGILANCIA
Debemos autoexplorar los "lunares", tanto los existentes como los de reciente aparición y recordar que debajo de las uñas la aparición de una mancha es signo de alerta. La mejor forma para evaluar los lunares es utilizando la nemotecnia del "ABCD":
A simetría = Lunar en forma irregular
B orde = irregular, con entrantes a la piel circunvecina de color.
C olor = diversos colores en el lunar o bien "decoloración" o despigmentación del mismo,
D iámetro = crecimiento a mas de 6mm de eje mayor.
El tener uno o más datos de los anteriores es una indicación absoluta de acudir a evaluación médica.
Es claro que si un lunar pre-existente o uno de reciente aparición crece, se ulcera, causa prurito (comezón), sangra o duele o bien la persistencia de una "roncha" ulcerada y/o sangrante, no debemos de retrasar la consulta médica.

La evaluación médica debe de hacerse no solo por inspección sino se debe realizar dermatoscopía de la lesión que nos orienta al diagnóstico aún en lesiones que parecen indolentes y ayuda a precisar la necesidad de resecar en forma adecuada un lunar sospechoso. (fotos)