DETECCION OPORTUNA
 DEL CANCER

 Cuando solicitar una evaluación
 oncológica


 Dr. José Francisco Gallegos Hernández

El cáncer puede afectar cualquier sitio del organismo; en nuestro país desafortunadamente la mayoría de los pacientes acuden por primera vez a una evaluación oncológica cuando las probabilidades de control y curación son escasas o bien el tratamiento es complejo, costoso y con bajas posibilidades de éxito.
En la oncología (ciencia dedicada al estudio y tratamiento de los tumores) debemos recordar una regla de oro: "LA PROBABILIDAD DE CURACION ES INVERSAMENTE PROPORCIONAL A LA ETAPA DEL TUMOR", esto es, existe mayor posibilidad de curación entre más pequeña sea la etapa del tumor y viceversa. Por otro lado la única forma de detectar un tumor en etapa inicial es realizar una evaluación oncológica para hacer un diagnóstico precoz.
Así podemos distinguir dos tipos de población:

1. Población sana (sin síntomas) en la que por factores de riesgo se requieren realizar estudios dirigidos a detectar a la enfermedad ANTES de que se haga evidente.
2. Población con síntomas, en ella debemos reconocer dichos síntomas como datos de alarma para acudir inmediatamente a una evaluación oncológica y evitar perder tiempo pensando se trata de una "molestia pasajera" y con ello favorecer la progresión en la etapa del tumor.

POBLACION SANA
En personas sin síntomas al proceso de búsqueda de un cáncer aún no evidente se le llama "pesquisa" los estudios dependen del riesgo adquirido para padecer un cáncer; los recomendados son:
1. En mujeres, a partir de los 40 años de edad, Mastografía bilateral con periodicidad anual hasta cumplir 70; si en la familia existe historia de cáncer de mama, se recomienda iniciar la mastografía a partir de los 35 años de edad.
2. Citología cervico-vaginal (papanicolau) en toda mujer que ha iniciado vida sexual activa, con periodicidad anual.
3. Determinación de antígeno prostático específico (APE) en sangre y evaluación clínica urológica en todo hombre de 40 años y más, con periodicidad anual.
4. Tele-radiografía de tórax anual en toda persona fumadora.
5. Evaluación clínica anual de la cavidad oral, orofaringe y larínge en toda persona fumadora.
6. Toda persona con antecedente familiar de cáncer de piel, antecedentes personales de exposición solar importante (sobre todo en las dos primeras décadas de la vida) y/o con piel que ante la exposición solar se "pone roja" debe de vigilar personalmente su piel en búsqueda de aparición de nuevos lunares o cambios de los ya existentes además de evaluación clínica anual con dermatoscopía de los lunares mas representativos.
7. Evaluación clínica y colonoscópica anual de toda persona con antecedentes familiares de cáncer de colon o recto.

POBLACION CON SINTOMAS
Existen datos de alarma que deben hacer a una persona acudir INMEDIATAMENTE a una evaluación oncológica; los síntomas más frecuentes, de acuerdo al órgano afectado son:
Glándula mamaria
1. Cualquier cambio en el color o aspecto de la piel de la mama, los de mayor alerta son eritema o color rojo de la piel persistente y aspecto de "cáscara de naranja"
2. Salida de sangre por uno o ambos pezones o bien "hundimiento" o retracción de alguno de ellos.
3. Palpación de un tumor en la mama o en la axila.
4. Aumento de volumen de una mama con respecto a la otra.

Ginecológicos
1. Hemorragia transvaginal intermenstrual o anormal (en cantidad o en número de días).
2. Sangrado transvaginal posterior a la menopausia.
3. Dolor y/o sangrado transvaginal durante las relaciones sexuales.
4. Aparición de tumor, verruga o úlcera en genitales externos.

Urológicos
1. Dificultad para orinar (pujo, urgencia urinaria, fuga de orina, goteo, obstrucción).
2. Sangrado en la orina.
3. Aumento de volumen testicular o palpación de tumor en testículo.
4. Presencia de ulcera, verruga o tumor en genitales

Digestivos
1. Distensión abdominal persistente, dolor abdominal posterior a la ingesta de alimentos, vómito persistente, vómito con sangre, reflujo persistente.
2. Evacuaciones sanguinolentas.
3. Evacuación negra.
4. Períodos de diarrea alternos con estreñimiento o bien diarrea persistente.
5. Aumento del diámetro abdominal.

En piel
1. Aparición de un lunar diferente en aspecto a los existentes.
2. Ulcera persistente en piel principalmente de cara.
3. Crecimiento de un lunar que ya existía o bien sangrado del mismo, ulceración o cambio de color.

Vías aero-digestivas
1. Cambios en el tono de la voz (ronquera o voz "cansada").
2. Dificultad o dolor al deglutir los alimentos.
3. Tos al deglutir líquidos.
4. Dolor persistente de oído.
5. Dificultad respiratoria o sensación de cuerpo extraño en la "garganta".
6. Afta, úlcera o tumor en la lengua o cualquier sitio de la boca que no desaparece con tratamiento antiinflamatorio después de una semana.
7. Tos persistente o tos con expectoración sanguinolenta
8. Cualquier aumento de volumen, tumor o "ganglio" en el cuello.
9. Crecimiento de la glándula tiroides (porción anterior del cuello).
10. Obstrucción nasal persistente, sensación de oído tapado y hemorragia nasal persistente.