TIROIDECTOMIA
ASOCIADA A
LARINGECTOMIA EN EL
TRATAMIENTO DEL CANCER
LARINGEO
Acad. Dr.
José Francisco Gallegos H.*,
Dr. Gabriel Minauro Muñoz*,
Dra. Dulce María Hernández Hdez.**,
Dr. Alejandro Flores*,
Dr. Martín Hernandez Sanjuán*,
Dr. Jaime A. Reséndiz Colosia*
Departamentos
de Tumores de Cabeza
y Cuello* e Investigación en
enfermedades oncológicas**
Hospital de Oncología, CMN SXXI. IMSS
BIBLIOGRAFIA
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Hogikyan ND, Bastian RW. Surgical therapy of glottic an subglottic
tumors. In: Thawley SE, Panje WR, Batsakis JG, Lindberg RD editors.
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ASaunders Co.1999.1039-1068.
2. Chiesa F, Tradati N, Calíbrese y cols. Surgical tratment
of laringuela carcinoma with subglottis involment. Oncol Repr.2001;8:137-40.
3. Rodríguez-Cuevas AS. Cáncer de laringe. En:
Rodríguez-Cuevas SA. Ed. Tumores de cabeza y cuello. Manual
Moderno.2a.ed. México.2003: 67-100.
4. Turner SL, Tiver KW, Boyages SC. Thyroid dysfunction following
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5. Leon X, Gras JR, Pérez A y cols. Hypothyroidism in
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6. Buisset E, Leclerc L, Lefebvre JL y cols. Hypothyroidism
following combined treatment for hypopharyngeal and laryngeal carcinoma.
Am J Surg 1991;162:345-7.
7. Biel MA, Maisel RH. Indications for performing hemithyroidectomy
for tumors requiring total laryngectomy. Am J Surg. 1985;150:435-9.
8. Reséndiz Colosia JA, Gallegos Hernández JF,
Hernández San Juan M y cols. Recurrencia estomal posterior
a laringectomía total. Reporte de un caso y revisión
de la literatura. Cir Ciruj 2003; 71: 387-388
|
RESUMEN
Introducción. En pacientes con carcinoma epidermoide invasor de
la laringe candidatos a laringectomía total, se recomienda resecar
en bloque al menos la mitad de la glándula tiroides del mismo lado
que el tumor laríngeo con objeto de disminuir la recurrencia local
asociada infiltración tiroidea, sin embargo en el análisis
histopatológico de la pieza la minoría de las glándulas
tiroides tienen infiltración tumoral. Es conocido el hecho que
la resección tiroidea aún parcial se asocia a hipotiroidismo
en éstos pacientes acrecentado por la radioterapia postoperatoria.
Objetivo. Conocer la frecuencia de invasión de la glándula
tiroides en pacientes sometidos a laringectomía total por cáncer
de laringe y los factores que se asocian a ella.
Material y métodos. Se evaluaron los resultados histológicos
de las glándulas resecadas en bloque en pacientes sometidos a laringectomía
total por cáncer laríngeo, se comparó con el subsitio
laringeo de orígen del tumor, la etapa clínica. Se comparó
el estado histológico glandular con la presencia de recurrencia
local (peri-estomal).
Resultados. Se incluyeron 92 pacientes, 11(12%) tuvieron infiltración
glandular por carcinoma epidermoide, todos con tumores estatificados clínicamente
como T3 y T4, 8/11 eran tranglóticos y solo 3(27%) tuvieron invasión
subglótica. Durante su seguimiento (media de 5 años) 17/92
tuvieron recurrencia peri-estomal (18%), 3/17 (3%) tenían invasión
tiroidea; 3/11 (27%) con infiltración glandular recurrieron localmente.
Conclusiones. El mejor predictor de invasión tumoral tiroidea por
cáncer laríngeo es la evidencia de extensión extra-laríngea;
la resección tiroidea en bloque no debe de ser aconsejada rutinariamente
por la escasa frecuencia de infiltración glandular.
INTRODUCCION
Históricamente la tiroidectomía se ha considerado parte
del tratamiento quirúrgico en los pacientes sometidos a laringectomía
total (LT) por carcinoma avanzado de laringe y se ha efectuado rutinariamente
en pacientes con tumores subgloticos o extralaríngeos1, la indicación
se fundamenta en la probabilidad que tienen los tumores laríngeos
con estas localizaciones de invadir a la glándula tiroides. La
magnitud de la tiroidectomía (hemitiroidectomía, tiroidectomía
subtotal o tiroidectomía total) es tema controvertido.
La tiroidectomía efectuada en bloque con la laringectomía
es considerada parte de la linfadenctomía del compartimento central
(Nivel VI) y está indicada por la posibilidad de infiltración
tumoral local de alguno de sus lóbulos o de metástasis ganglionares
ocultas periglandulares o en la glándula misma; el objetivo que
se persigue al realizar la tiroidectomía es disminuir el riesgo
de recurrencia local (peri-estomal) 1, 2.
En el departamento de tumores de cabeza y cuello del Hospital de Oncología
del CMN, IMSS ha sido rutina incluir al menos la hemitiroides ipsilateral
al sitio del tumor laríngeo en aquellos pacientes con T3-4, transglóticos
o localización subglótica3.
Independientemente de la magnitud, la tiroidectomía aunada a LT
y seguida de radioterapia (como sucede en la mayoría de las etapas
avanzadas de cáncer laríngeo) incrementa el riesgo de hipotiroidismo4,
5 por otro lado, no todas las glándulas se encuentran invadidas
por tumor, de tal manera que efectuar tiroidectomía rutinaria probablemente
incremente la frecuencia de hipotiroidismo y no tenga utilidad oncológica6.
La decisión de asociar tiroidectomía a la LT depende de
que el tumor infiltre a la glándula tiroides y los indicadores
preoperatorios de que esto suceda son la infiltración subglótica,
transglótica, de la comisura anterior, la invasión glandular
directa por actividad tumoral extralaríngea, o la infiltración
del espesor laríngeo en los tumores originados en el seno piriforme;
el objetivo es disminuír la recurrencia estomal7, 8.
No existe suficiente evidencia en la literatura para decidir la magnitud
de la tiroidectomía; la mayoría de los autores recomiendan
efectuar hemitiroidectomía ipsiltaral a la lesión laríngea
en forma electiva, esto es aún si no hay evidencia de infiltración
glandular; sin embargo desconocemos si éste procedimiento, la hemitiroidectomía,
es suficiente en caso de infiltración tiroidea o en éste
caso es necesario efectuar tiroidectomía total; no hay información
que sustente que en pacientes con infiltración tumoral glandular,
la neoplasia quede confinada al lóbulo infiltrado y no se extienda
a la pirámide de La louette o al lóbulo contralateral y
si el resecar la mitad de la glándula implique un control similar
a la tiroidectomía total en éstos casos.
El objetivo del presente artículo es analizar el estado histológico
de las glándulas tiroides resecadas durante la laringectomía
total en pacientes con cáncer de laringe y con base en los resultados,
saber si la tiroidectomía es un procedimiento que debemos de realizar
rutinariamente en pacientes con carcinoma epidermoide invasor de laringe
considerados como de "alto riesgo" para tener invasión
tiroidea.
MATERIAL Y METODOS
Se analizaron retrospectivamente los expedientes de los pacientes sometidos
a laringectomía total por carcinoma epidermoide de laringe en diferentes
etapas clínicas en un período de 10 años.
Todos los expedientes que no contaran con toda la información necesaria
fueron excluidos del análisis.
Se analizó el resultado histopatológico de la glándula
tiroides y se comparó con el sunbsitio de origen del tumor (región
glótica, supraglótica, tranglótica o sus combinaciones),
la extensión tumoral (intra o extra laríngeo) y la etapa
clínica.
Se analizó el tipo de recurrencia tumoral y se comparó con
el estado histológico de la glándula tiroides.
Se realizó prueba X2 estimación de riesgo, intervalos de
confianza al 95% y se consideró a la p estadísticamente
significativa cuando fue menor a 0.05.
RESULTADOS
En un período de 10 años, comprendido entre 1985 y 1995,
106 pacientes se sometieron a laringectomía total por carcinoma
epidermoide invasor de laringe. A 92 de ellos se les efectuó algún
tipo de tiroidectomía en bloque con la laringe, a 76/92 hemitiroidectomía
ipsilateral al sitio del tumor laríngeo, a 9/92 tiroidectomía
subtotal (se dejó como remanente un polo tiroideo) y a 7, tiroidectomía
total, la extensión de la tiroidectomía dependió
del criterio del cirujano y los hallazgos quirúrgicos transoperatorios.
La asociación de "T" con tipo de cirugía efectuada
se observa en el cuadro 1.
En 11/92 pacientes el análisis histológico definitivo mostró
infiltración tumoral tiroidea(12%), 81glándulas(88%) no
presentaron invasión tumoral, todos los pacientes con infiltración
tiroidea tuvieron T3-4 clínico.
Todos los pacientes recibieron radioterapia en algún momento de
su tratamiento, con dosis media de 55.44 Gy y rango de 36 a 75Gy incluyendo
el primario (dosis de 60Gy), zonas linfoportadoras de alto riesgo (60Gy)
y zonas de bajo riesgo 50Gy. En los pacientes con T4, tumores transglóticos
o sometidos a traqueostomía previa los campos de radiación
incluyeron el estoma traqueal y el mediastino superior.
Dos pacientes no presentaron tumor en la pieza de laringectomía
ya que habían recibido radioterapia preoperatoria. Tres de once
pacientes con infiltración tumoral a la glándula tiroides
habían recibido RT preoperatoria.
En 8/11 pacientes con infiltración tiroidea, el tumor invadía
la región supraglótica (gloto-supraglóticos o tansglóticos)
y en 3(27%) había invasión subglótica; 8 de los 11
pacientes con infiltración glandular tenían tumor extralaríngeo
en la pieza operatoria (pT4).
Diecisiete pacientes (16%) presentaron durante el seguimiento recurrencia
local (estomal), en 3 la glándula presentó invasión
tumoral y en 14 no había tumor en la tiroides. 3/11 pacientes con
infiltración a la glándula tiroides tuvieron recurrencia
en el estoma traqueal (27.3%).
De los 92 pacientes en los que se realizó tiroidectomía
en 81(88%) la glándula no presentó infiltración tumoral,
de ellos, 13(16%) tuvieron recurrencia local vs 3/11(27%) de los pacientes
con carcinoma epidermoide en la glándula tiroides (RR= 1.6; 0.8-2.9,
p=0.3). (cuadro 2)
DISCUSION
La
infiltración tumoral de la glándula tiroides por carcinoma
laríngeo es un factor de riesgo para recurrencia tumoral, sin embargo
predecir preoperatoriamente el estado histológico glandular es
difícil.
En la presente serie no se encontró relación entre la etapa,
la extensión tumoral laríngea ni el sitio anatómico
de origen del tumor con la presencia de infiltración tumoral glandular.
Aunque existe asociación clara entre la presencia de tumor extralaríngeo
(pT4) y la presencia de infiltración glandular; en los tumores
que permanecen endolaríngeos, aúnque su localización
sea subglótica la posibilidad de extensión glandular es
escasa y no justifica efectuar tiroidectomía en bloque.
Aproximadamente 80% de los pacientes con cáncer laríngeo
no tienen infiltración glandular, de tal manera que la tiroidectomía
rutinaria implica la resección innecesaria de la glándula
tiroides en la mayoría de los pacientes.
La resección tiroidea (aún hemitiroidectomía) en
pacientes sometidos a laringectomía total por cáncer laríngeo
está asociada a hipotiroidsimo el cual es más frecuente
aún cuando el paciente recibe radioterapia postoperatoria.
La magnitud de la tiroidectomía es controvertida; podemos identificar
3 grupos de pacientes que nos hace cuestionarnos lo siguiente:
1. En pacientes que tienen alto riesgo de invasión a la
glándula tiroides pero sin evidencia de ésta, debemos efectuar
hemitiroidectomía?
2. En pacientes en los que se encuentra en el estudio histológico
definitivo invasión glandular, la hemitiroidectomía es suficiente?
3. En pacientes en los que transoperatoriamente encontramos invasión
glandular focal, cual es la magnitud de cirugía tiroidea indicada?
La decisión de tiroidectomía o no durante LT por cáncer
laríngeo debe basarse en la evidencia transoperatoria de infiltración
tumoral glandular o bien puede decidirse preoperatoriamente en pacientes
con T4 y evidente infiltración tumoral perilaringea clínica
o tomográficamente, sin embargo no se justifica realizarla cuando
el tumor es intralaríngeo independientemente de la etapa (T1 a
T3) y el sitio laríngeo de origen tumoral.
Debido a que la tasa de recurrencia tumoral es mayor en pacientes con
infiltración tumoral glandular ante éste hallazgo se debe
de considerar la tiroidectomía total además de la completa
disección ganglionar del nivel VI y la radioterapia adyuvante incluyendo
el estoma traqueal y el mediastino superior.
No existe evidencia suficiente para considerar que la hemitirioidectomía
disminuye la tasa de recurrencia local en pacientes que en la pieza se
demuestra infiltración glandular.
En la presente serie no encontramos que, con base en la frecuencia de
infiltración tiroidea en pacientes con cáncer de laringe,
la hemitiroidectomía deba de ser un procedimiento rutinario en
pacientes sometidos a laringectomía total, probablemente el bajo
número de efectivos no permitan obtener conclusiones definitivas.
|
Clasificación
"T"
|
Hemitiroidectomía
|
Tiroidectomía
subtotal
|
Tiroidectomía
total
|
|
1
|
2
|
0
|
0
|
|
2
|
8
|
1
|
|
|
3
|
31
|
4
|
1
|
|
4
|
35
|
4
|
6
|
|
Total
de pacientes
|
76
|
9
|
7
|
Cuadro
1. Asociación de la estadificación "T" y el tipo
de cirugía efectuada, en 76 pacientes el procedimiento se efectuó
en forma rutinaria debido a la localización del tumor endolaríngeo.
|
Estado
de la glándula tiroides
|
Recurrencia
tumoral
|
No
recurrencia tumoral
|
TOTAL
|
|
Infiltrado
|
6
|
5
|
11
|
|
Sin
infiltración
|
28
|
53
|
81
|
RR=
1.6; 0.8 - 2.9 p=0.3
Cuadro
2. Relación entre recurrencia tumoral peri-estomal(local) y el
estado histológico de la glándula tiroides. La infiltración
tumoral a la glándula tiroides no se asoció a mayor posibilidad
de recurrencia estomal (local).
México,
D. F. a 28 de Junio de 2004.
Acad.
Dr. Alejandro Reyes Fuentes:
Cirugía y Cirujanos
EDITOR.
Por
medio de la presente, el suscrito Acad. Dr. José Francisco Gallegos
Hernández, primer autor del artículo "Tiroidectomía
asociada a laringectomía en el tratamiento del cáncer laríngeo"
solicita que el mismo sea evaluado por el comité editorial de la
revista Cirugía y Cirujanos con el objeto de ser publicado y certifica
que dicho artículo es inédito, no ha sido enviado a evaluación
de publicación a otra revista anterior ni actualmente y en caso
de ser aceptado cede los derechos de autor a la revista Cirugía
y Cirujanos.
En
espera de su amable respuesta, quedo de Ud. Atto y SS
Acad.
Dr. J. Fco. Gallegos H.
México,
D. F. a 24 de Agosto de 2004.
Acad.
Dr. Alejandro Reyes Fuentes:
Cirugía y Cirujanos
EDITOR.
Me
permito enviar a consideración del comité editorial de la
revista Cirugía y Cirujanos la segunda versión, ya revisada
del artículo: "Tiroidectomía asociada a laringectomía
en el tratamiento del cáncer laríngeo. ¿Es necesario
efectuarla rutinariamente?".
Así mismo, a continuación contesto "punto a punto"
las sugerencias de los revisores oficiales:
1.
Agregamos tanto en resumen como en abstract que 3/11pacientes (27%)
con infiltración glandular presentaron recurrencia estomal; sin
embargo no es posible que mencionemos que debido "al escaso número
(n=11) y a la no uniformidad del tipo de tiroidectomía", en
el presente trabajo no podamos concluir que la resección tiroidea
no fue útil. Esto debido a que el número NO es 11, son 92
pacientes sometidos rutinariamente a tiroidectomía solo por el
diagnóstico de cáncer laríngeo, de ellos 11(11.95%)
tuvo infiltración tiroidea y 88% tuvieron glándulas sanas,
esto implica que la tiroidectomía rutinaria en cáncer laríngeo
implica resecar mas glándulas sanas que neoplásicas; si
el objetivo de la tiroidectomía "electiva" es resecar
glándulas posiblemente enfermas, este hallazgo cuestiona su utilidad
ya que la minoría están infiltradas por tumor, el valor
del artículo radica en concluir que la tiroidectomía efectuada
rutinariamente no implica que encontremos glándulas infiltradas
por carcinoma laríngeo; por supuesto que el tipo de tiroidectomía
no es uniforme ya que es un estudio retrospectivo que analiza una conducta
por años rutinaria y que diversos autores cuestionan actualmente;
no es el objeto del artículo comparar los tipos de resección
tiroidea. El objetivo (que se cumple) es mostrar que debemos seleccionar
adecuadamente a los pacientes candidatos a resección tiroidea y
no decidir ésta solamente con base en el diagnóstico de
cáncer laríngeo y/o el subsitio del tumor.
2. El porcentaje de hipotiroidismo es imposible que lo reportemos
ya que como mencionamos el presente trabajo es el producto de un análisis
de expedientes en forma retrospectiva, inclusive muchos de los pacientes
son ya fallecidos; nuevamente debemos mencionar que el objetivo del artículo
no es mostrar la prevalencia de hipotiroidismo en éstos pacientes,
para ello necesitaríamos efectuar un estudio prospectivo aleatorizado
comparando tiroidectomía vs no tiroidectomía y con mediciones
pre y postoperatorias de pruebas de función tiroidea (como se menciona
en la referencia 6). Aún si tuviésemos pacientes hipotiroideos
en la presente serie no sabríamos si no lo eran antes del tratamiento
oncológico. Las pruebas de función tiroidea no se incluyen
dentro de la evaluación preoperatoria de los pacientes con cáncer
laríngeo.
3. A pesar de que tampoco es el objetivo del artículo conocer
los factores predictores de recurrencia estomal ni saber si la radioterapia
influye o no en el control local, mencionamos tal y como se nos indica,
a los pacientes, las dosis y los campos de radiación en el 3er
párrafo de resultados.
4. Aunque no como un 4º. Cuestionamiento, si agregamos dentro
de la discusión, en el 2º. Párrafo de la página
10, la sugerencia de los revisores en relación a la necesidad de
radioterapia postoperatoria estomal y mediastinal en los pacientes con
invasión tiroidea.
5. Agregamos un último párrafo en discusión con la
sugerencia de los revisores en cuanto a la no posibilidad de conclusiones
definitivas.
Sin
más por el momento y en espera de su amable respuesta quedo de
Ud. Atto y SS
Acad.
Dr. José Francisco Gallegos Hernández.
|