EPIDEMIOLOGIA,
PREVENCION Y DIAGNOSTICO OPORTUNO
DEL CANCER DE VIAS AERO-DIGESTIVAS SUPERIORES (VADS)
Dr. José
Francisco Gallegos Hernández
Grupo Oncológico del Valle de México. Lomas
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RESUMEN
El cáncer mas frecuente originado en mucosas de cabeza y cuello
es el carcinoma epidermoide; su frecuencia se ha incrementado sobretodo
en países en vías de desarrollo. El factor etiológico
más importante es el consumo de tabaco y alcohol. Se presenta principalmente
en varones con media de 50 años de edad. Recientemente se ha reportado
mayor frecuencia en no fumadores – no bebedores principalmente mujeres
jóvenes, probablemente relacionada con la presencia del virus del
papiloma humano. Suspender el hábito tabaquico disminuye el riesgo
pero no lo iguala a la población que nunca ha fumado; la exposición
pasiva al humo del tabaco se ha relacionado con riesgo 2 veces mayor comparado
con los no expuestos. El sitio más frecuente de localización
tumoral es la lengua. El pronóstico depende de la etapa clínica,
por lo que identificar a la población en riesgo, las lesiones precursoras
y el diagnóstico precoz disminuyen la tasa de mortalidad; sin embargo
el esfuerzo mayor debe de hacerse en la prevención primaria, evitando
la intoxicación tabaco – alcohol.
El objetivo del presente artículo es analizar los factores etiológicos
más importantes y hacer énfasis en prevención y detección
oportuna del carcinoma originado en mucosas de cabeza y cuello.
DEFINICION
Los
cánceres del área de cabeza y cuello se desarrollan en una
extensa variedad de tejidos comprendidos entre la base del cráneo
superiormente y el orificio superior del tórax inferiormente, esta
región contiene un número importante de órganos y
espacios: tractos respiratorios y digestivos superiores, ojos, glándulas
salivales, glándula tiroides y paratiroides, vasos arteriales,
venosos, troncos nerviosos y ganglios linfáticos.
La unidad de ésta región está constituida por un
conjunto de órganos y cavidades que con base en su anatomía
y fisiología pueden ser agrupadas bajo el nombre de VIAS AERO-DIGESTIVAS
SUPERIORES (VADS), así, el tracto digestivo está formado
por cavidad oral, orofaringe, hipofaringe, esfínter esofágico
superior, esófago cervical, conductos excretores de glándulas
salivales y el oído medio (considerado un divertículo faríngeo)
y, a su vez, el tracto respiratorio está formado por: fosas nasales,
senos paranasales, nasofaringe, laringe y tráquea.
Aproximadamente el 85% de los cánceres del área de cabeza
y cuello se desarrollan a partir de la mucosa de VADS; el restante 15%
son tumores originados en glándula tiroides, glándulas salivales,
piel, huesos del esqueleto facial, cartílagos y partes blandas.
EPIDEMIOLOGIA
Variaciones Geográficas. Los cánceres de cabeza y cuello
(CCyC) presentan grandes diferencias en la frecuencia de su presentación
alrededor del mundo, de acuerdo a los diferentes subsitios de origen del
tumor; así el cáncer de la cavidad oral es más frecuente
en ciertas regiones de Francia y en la India que en Europa1,
el cáncer de la laringe presenta la mayor frecuencia mundial en
la población del Brasil, región de Sao Paulo (tasa de 17.8)
seguida de la región de Varese en Italia y la región Vasca
en España2.
Los cánceres de la hipofaringe tienen la mayor frecuencia mundial
en Francia, regiones de Calvados y Bajo Rin seguido de la región
de Bombay en India; Francia ocupa también uno de los primeros lugares
en la prevalencia de cáncer de labios, cavidad oral y asociación
laringe-hipofaringe con tasa estimada de 8 por 100,000 habitantes principalmente
en la región Nord-pas-de-Calais y Calvados, seguida por Eslovaquia,
España y Portugal.2
Para ciertas topografías tumorales, estas variaciones de frecuencia
explican y confirman el importante rol de la asociación alcohol-tabaco
en la génesis de los tumores2, en algunas
de las anteriores regiones el consumo de alcohol-tabaco alcanza cifras
record a nivel mundial.
La distribución geográfica del cáncer de la nasofaringe
es particular; se considera como poblaciones de alto riesgo a las del
Sureste de China (Región de Cantón) y Norte de Vietnam en
donde la incidencia es de 80 por 100,000 habitantes comparada con 2x100,000
en el Norte de China. La región del Magreb (Túnez, Argelia
y Marruecos) tiene incidencia mayor a la población en general aunque
menor a la Cantonesa (12x100, 000 habitantes).
En México, la frecuencia de cánceres de VADS es baja y no
aparece en las primeras 10 causas de muertes por tumores, aunque muy probablemente
exista una subcaptación en los registros3.
Raza. La raza se asocia al tipo de cáncer de VADS,
entre la población afro-americana en los EUA la tasa de cáncer
de cavidad oral y orofaringe es 4 veces mayor que en blancos y latinos,
la supervivencia es también menor en éste grupo etario,
asociado al diagnóstico en etapas mas avanzadas1.
Género. Históricamente se consideraba al
hombre como el de mayor riesgo para cáncer de VADS, sin embargo
el incremento en el hábito tabaquico de la mujer desde fines de
los años 60 ha hecho que ésta proporción caiga de
6:1 a 4:1.
Un hecho interesante y constantemente reportado por diferentes autores
es la leve disminución de la tasa de CCyC en el hombre y el aumento
de la frecuencia en las mujeres2, 4,
5, así como la mayor frecuencia de diagnóstico
de cáncer de VADS, sobre todo de cavidad oral en adultos jóvenes
(3ª. Década de la vida), la causa hasta el momento es desconocida
aunque se le ha asociado a la mayor prevalencia de virus de papiloma humano
en ésta población5.
Factores Sociales y Económicos. Se ha intentado
asociar el cáncer de cavidad oral, orofaringe y laringe al estado
marital, laboral y educacional; sin embargo al ajustar el riesgo por el
consumo de alcohol y tabaco, esta relación no tiene importancia.
ETIOLOGIA
TABACO. El tabaquismo es el factor de riesgo más
importante para cáncer de VADS. 90% de los cánceres de la
cavidad oral en hombres y 60% en mujeres se atribuyen al consumo del tabaco.6
El riesgo de cáncer de laringe es 15 veces mas en fumadores que
en no fumadores hombres y 12 veces mas en mujeres. Se asocia también
a mayor riesgo de lesiones pre-cancerosas (4 veces mas).
En el humo inspirado del tabaco existen más de 30 sustancias carcinogénicas
conocidas, las más importantes son los hidrocarburos aromáticos
policíclicos y las nitrosaminas, asociadas fuertemente a cáncer
de VADS y en particular a cáncer de la cavidad oral y laringe-faringe;
la relación es directamente proporcional con la cantidad consumida,7
riesgo relativo 1.52 en fumadores de una cajetilla/día y 2.43 con
2/día; igualmente la aparición de segundos primarios en
VADS en pacientes que cesaron de fumar después de la curación
de su primer cáncer es de 18% y de 30% si continuaron fumando.2,
8
El dejar de fumar juega un papel de gran importancia en la génesis
de neoplasias de VADS; se ha demostrado que la interrupción del
tabaquismo disminuye el riesgo de aparición de lesiones pre-malignas
y malignas, el riesgo de padecer displasia de las mucosas es similar a
los que nunca han fumado 15 años después de haber cesado
el hábito, el riesgo de cáncer de cavidad oral disminuye
30% cuando se tiene entre 1 y 9 años de haber dejado de fumar y
50% después de 9 años.9 De tal manera
que estimular a los pacientes para abstenerse de fumar es primordial tanto
en la prevención de neoplasias iniciales como en los pacientes
en seguimiento, que ya han padecido un cáncer con objeto de disminuir
la tasa de recurrencias o aparición de segundos primarios en VADS.
Entre los fumadores de habanos y pipa, el riego de padecer cáncer
de la cavidad oral (labios y lengua principalmente) es mayor que en los
no fumadores aunque la tasa de cáncer de faringe y laringe es menor
a la de los fumadores de cigarrillos7, cuando se
combina pipa-cigarrillos o habano-cigarrillos el riesgo de cáncer
de VADS es mayor en fumadores de pipa.
El tipo de tabaco influye también en el riesgo de padecer cáncer;
existen dos grandes tipos de tabaco, los oscuros y los claros o rubios,
la diferencia estriba en la alcalinidad mayor que tiene el tabaco oscuro,
por lo tanto es mas irritante de las mucosas, generalmente la inhalación
de éste tipo de tabaco debido a lo irritante es menor y se asocia
menos a cáncer de pulmón y más a cáncer de
laringe; en general el uso de tabaco oscuro se asocia a un riesgo 59 veces
mayor y el de claro a 25 veces mas comparado con los no fumadores; cuando
se analizan las poblaciones de acuerdo a estado económico, alcoholismo,
tiempo de exposición y uso de filtro, los fumadores de tabaco oscuro
tienen 3 veces mas riesgo de cáncer de cavidad oral y faringe que
los fumadores de tabacos claros10.
La distribución geográfica de los diferentes subsitios anatómicos
en donde se origina un cáncer es explicada por los hábitos
de tabaquismo de la población; los países con mayor mortalidad
por cáncer de laringe son Francia, Uruguay, España, Italia,
Cuba, Argentina, Brasil, Colombia y Grecia países que tienen los
mayores índices proporcionales de consumo de tabaco oscuro; así
mismo el subsitio más afectado en éstos países es
la región supraglótica(debido a una menor inhalación)
comparado con la región glótica en los EUA en donde el tabaco
más consumido es el rubio11.
Otros factores asociados al tabaco y relacionados con un incremento en
el riesgo de cáncer son: cigarrillos cortos (mayor concentración
de carcinógenos), los cigarrillos con filtro, si bien en forma
controvertida, se les ha asociado a incremento en el riesgo de cáncer
broncogénico sin que se reporte menor incidencia de cáncer
de VADS, los cigarrillos “light” incrementan la frecuencia
de consumo y por lo tanto no disminuyen el riesgo y finalmente el cigarrillo
hecho a mano incrementa dos veces el riesgo de cáncer2.
El hábito de colocarse tabaco en la mucosa oral (sublingual o en
el carrillo) se asocia a incremento 4 a 6 veces mas de cáncer de
la cavidad oral (labios, lengua y mucosa de carrillo), éste hábito
poco popular en México es frecuente en algunas regiones de EUA
y de Europa2, 12.
El consumo de betel, nuez de areque y otras raíces utilizadas en
el “aseo” dental como la raíz de souke en países
como India y Túnez se asocian a incremento en riesgo de cáncer
de encía y piso de la boca2, 13.
ALCOHOL. El consumo de alcohol se asocia a un incremento
en el riesgo de padecer cáncer de VADS, es el segundo agente en
importancia después del tabaco. El riesgo de cáncer de VADS
en bebedores es 6 veces mayor que en no bebedores y el riesgo de muerte
por cáncer de orofaringe es 4 veces mayor en los alcoholicos.2
El consumo de alcohol se relaciona estrechamente con los carcinomas epidermoides
originados en cavidad oral, orofaringe, laringe supraglótica e
hipofaringe.
Se han reportado diversos mecanismos en la carcinogénesis alcohólica:
1. Alteración de hábitos higiénico-dietéticos,
condicionando deficiencias nutricionales e hipovitaminosis.
2. Factores metabólicos.
3. Deficiencia inmune al disminuir la población
de células T así como la actividad mitótica y la
actividad de macrófagos.
4. Irritante local debido al etanol que disminuye la
acción protectora de la saliva.
5. Potencializador y solvente de carcinógenos
del tabaco favoreciendo su penetración en la mucosa.
6. Desregulador del sistema enzimático del citocromo
p45014 enzima que favorece el cambio de procarcinógeno a carcinógeno.
7. Disminuye la actividad de enzimas reparadoras del
ADN e incrementa el daño cromosómico.
8. En pacientes con fenotipo de deficiencia de la enzima
aldehido-deshidrogenasa tipo 2 (ALDH-2) el consumo de alcohol incrementa
los niveles séricos de acetaldehído (principal irritante
y carcinógeno de la mucosa de VADS) y la tasa de cáncer
de esófago cervical es 77% vs 31% de la población sin ésta
deficiencia.
Probablemente el efecto más importante es como irritante local;
el consumo de alcohol se asocia a cáncer en los subsitios de VADS
en donde éste está en contacto durante la ingestión
y deglución (piso de boca, región gloso-amigdalina, valléculas,
hipofaringe región supraglótica y esófago) sin embargo
la prevalencia de cáncer de nasofaringe, senos paranasales y región
glótica no es mayor en bebedores.
La dosis tiene una relación directamente proporcional con la posibilidad
de tener un cáncer de VADS; después de ajustar la variable
tabaquismo, el riesgo relativo de cáncer de faringe se incrementa
de 1.0 en los consumidores de <25g/día de alcohol (2 tragos)
a 125 en los que consumen >100g/día (7 tragos o mas).14
Los subsitios en los que se originan los tumores en bebedores son diferentes
a los no bebedores tanto en cavidad oral como en faringe; así la
región supraglótica y los senos piriformes son los más
frecuentemente afectados en bebedores y en cavidad oral los bordes linguales
(poco frecuente en no bebedores), el piso de la boca y la región
gloso-amigdalina (sitios en los que el alcohol está en contacto)
son los sitios más frecuentemente afectados.1
Tipos de alcohol. Los carcinógenos y su cantidad
varían de acuerdo al tipo de bebida alcohólica; la cerveza
contiene Nitrosodimetilamina y el vino y destilados diferentes tipos de
taninos; cuando se compara el tipo de alcohol con el tipo y cantidad de
carcinógenos se observa que los “licores obscuros”
como wisky, ron añejo y coñac contienen una mayor proporción
de los carcinógenos éster y acetaldehído que los
licores ligeros (vodka, ginebra, ron claro), la proporción de cáncer
hipofaringeo y de laringe suprglótica es mayor en los consumidores
de alcoholes oscuros; los consumidores de vino y cerveza tienen mayor
proporción de cáncer de la cavidad oral.15
ASOCIACION ALCOHOL-TABACO. El sinergismo de la asociación
alcohol-tabaco en la génesis del carcinoma epidermoide de VADS
ha quedado demostrado,1 ésta asociación
incrementa el riesgo en 50% comparado con la población no expuesta
a la intoxicación; el riesgo de un no bebedor que fuma 40 cigarrillos
al día se multiplica por 2.5, al igual que en un bebedor excesivo
que no fuma; sin embargo en un fumador-bebedor el riesgo relativo se incrementa
a 16.2
Otros factores que incrementan el riesgo de cáncer de VADS. El
consumo del té de hierba mate utilizado en Sudamérica se
ha asociado a cáncer de faringe y esófago, aunque no se
le han demostrado propiedades carcinogénicas probablemente actúe
al igual que el alcohol, como promotor y solvente.
Higiene bucal. La higiene oral deficiente se ha asociado
a cáncer de la cavidad oral pero en realidad no existe una causa-efecto,
la gingivitis, restos radiculares, pérdida de órganos dentarios
y el cepillado dental con frecuenta menor a una vez al día se encuentran
mas frecuentemente en pacientes con cáncer de cavidad oral.16
Riesgo ocupacional. Profesionistas expuestos a polvo
de la madera, cemento, pinturas, barnices, ácido sulfúrico
e hidroclórico (presentes en baterías), asbestos y níquel
tienen mayor prevalencia de cáncer de cabeza y cuello aún
después de ajustar el riesgo por tabaquismo-alcoholismo.2
VIRUS
Virus del papiloma humano (VPH). Mas de 80 diferentes tipos de VPH han
sido identificados y existe evidencia de que al menos 40 variedades más
podrían ser clasificadas.17 Estos virus tienen
especial tropismo por los epitelios de células escamosas y su ciclo
productivo es mantenido solo por las células epiteliales; en un
epitelio infectan las células basales, encargadas de la síntesis
de DNA en donde inician su replicación. Los tipos virales que más
se han asociado a cáncer de VADS son 16, 18 y 31 y los subsitios
anatómicos que mas se han relacionado con la infección viral
son cavidad oral, amígdala y esófago cervical.17
El tipo histológico que más se asocia a infección
por VPH es el carcinoma verrucoso, el VPH puede ser aislado entre 30%
y 100% de los pacientes con éste tipo de tumor.18
Sin embargo la relación causa-efecto como inductor de la neoplasia
se pone en duda al saber que en aproximadamente 64% de los testigos sanos
(sin cáncer de VADS) el VPH puede ser aislado de la mucosa.18
La infección por VPH ha sido estudiada como co-factor asociado
a otros factores de riesgo conocidos como alcohol y tabaco, sin embargo
la prevalencia de la detección de VPH en los tejidos que fuman
y beben alcohol no es mayor que en los sujetos sin estos hábitos.19
Virus de Epstein-Bar (VEB). Es un virus de la familia herpes y es el agente
causal de la mononucleosis infecciosa; en cáncer de VADS se asocia
estrechamente al carcinoma de la nasofaringe principalmente de los tipos
II y III de la OMS, muy raramente al tipo I o carcinoma bien diferenciado
en el que el tabaco juega un papel de mayor importancia.2,
20
La estructura del VEB es idéntica en cada célula del carcinoma
indiferenciado de la nasofaringe, lo cual prueba la naturaleza monoclonal
de la proliferación celular así como la infección
precoz del virus y su papel en la transformación celular.2
Los estudios serológicos han mostrado que el diagnóstico
de un carcinoma indiferenciado de la nasofaringe se asocia a títulos
elevados de anticuerpos contra proteínas tempranas del virus(EA);
el perfil sexológico típico anti-VEB consiste en elevación
de inmunoglobulinas IgG e IgA contra el VCA(antígeno viral de cápside)
y EA, así como elevación de IgG antinuclear EBNA; recientemente
se ha demostrado que la prueba de ELISA para detectar IgG anti-Zebra(Activador
de la replicación del virus Zeb) e IgA anti-VCA podría ser
útil para diagnosticar casos tempranos de carcinoma de la nasofaringe
en zonas endémicas.20, 21
La positividad al VEB varía geográficamente, en la población
esquimal de Groenlandia es de 81% (la población con la mayor frecuencia
de cáncer de nasofaringe); a pesar de que prácticamente
el 90% de la población muestra positividad serológica a
la infección por VEB, su aislamiento en las mucosas de VADS es
menor a 1% y se presenta en todos los pacientes con carcinoma indiferenciado
de la nasofaringe.1, 2
VIH. La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana contribuye
al desarrollo tumoral y al mal pronóstico de los pacientes; se
sabe que se asocia a enfermedad de Hodgkin, sarcoma de Kaposi, linfoma
no Hodgkin, carcinoma cervico-uterino y carcinoma del conducto anal y
que generalmente éstos pacientes tienen a su vez, infección
por uno o más virus ADN como virus Herpes humano-8(VHH-8), VEB
y VPH. Sin embargo existe poca evidencia de que el VIH sea directamente
oncogénico22; aunque la infección
viral pueda contribuir a la patogénesis o complicar el tratamiento
neoplásico no se ha encontrado alguna proteína viral directamente
transformadora ni se ha encontrado una transducción de oncogenes
celulares.22 A pesar de ello, la asociación
entre la infección por VIH y carcinoma epidermoide de cabeza y
cuello (CECYC) se ha incrementado.
Ha sido reportado23 que 5% de los pacientes con
CECYC son sero-positivos a la infección, la media de edad de éstos
pacientes es 43 años a diferencia del grupo no sero-positivo y
aproximadamente 20% de los pacientes con CECYC menores a 45 años
tienen infección por VIH. El sitio de origen del tumor no es diferente
en relación al grupo n o infectado pero la neoplasia suele estar
en etapa más avanzada y asociarse a múltiples lesiones pre-cancerosas
en las mucosas de VADS. Generalmente esta población también
tiene historia de abuso de alcohol-tabaco e infecciones por otros virus,
principalmente VPH y VHH-8; la inmunosupresión causada por la infección
del VIH podría jugar un papel de co-factor en la génesis
de los carcinomas epidermoides de VADS.
VIRUS HERPES(HVS-1). Este virus ha sido asociado al cáncer de la
cavidad oral, aproximadamente en 42% de los pacientes con cáncer
de cavidad oral se puede aislar la proteína del VHS-1 contra 0%
de el grupo testigo. El VHH-8 es un co-factor exógeno oportunista
y saprófito que aprovecha la presencia del VIH para inducir tumorogénesis,
su transmisión es por vía sexual y se ha identificado en
el 30 a 60% de la población homosexual seropositiva al VIH y está
asociado a la génesis de Sarcoma de Kaposi, neoplasia que suele
identificarse en la mucosa de VADS de éste grupo de pacientes.17
PREDISPOSICION GENETICA E INMUNOLOGICA. Algunos síndromes
autonómicos dominantes se han asociado a mayor riesgo de cáncer
de cabeza y cuello, como Li-Fraumeni, Anemia de Fanconi, Síndrome
de Bloom y Ataxia-telangiectasia; la prevalencia también es mayor
en pacientes sometidos a transplante de médula ósea y transplante
orgánico probablemente debido a enfermadad crónica injerto
contra huésped o al uso prolongado de inmunosupresión.1
CAMPO
DE CANCERIZACION
Los pacientes con CECYC presentan con frecuencia otras neoplasias en la
mucosa de VADS en forma sincrónico o metacrónica; se estima
que el riesgo de un segundo y tercer tumor primario es de 4% por año
y se relaciona con la cantidad de alcohol-tabaco consumidos.1,
24
Los pacientes con un cáncer en mucosa de VADS tienen frecuentemente
áreas aisladas con lesiones precancerosas o precursoras en diversas
fases de progresión neoplásica causadas por el mismo estímulo,
de tal manera que toda la mucosa de VADS tiene cambios inducidos por el
agente etiológico que durante la evolución pueden progresar
y manifestarse como otras neoplasias, principalmente en faringe, laringe,
cavidad oral y bronquios; a éste fenómeno Slaughter25
le denominó en 1953 “Campo de cancerización”.
El consumo crónico y abundante de carcinógenos (principalmente
alcohol y tabaco) lesiona grandes extensiones de las mucosas de VADS;
y en ella se han identificado anormalidades en los oncogenes supresores
como el p53 cuando aún no existen cambios neoplásicos.26
OTROS
FACTORES QUE INCREMENTAN EL RIEGO DE CANCER DE VADS
REFLUJO GASTROESOFAGICO. Se ha sugerido que el reflujo
gastroesofágico incrementa el riesgo de cáncer de la faringe
y de la laringe supraglótica, sobre todo en el subsitio llamado
epilaringe (epiglotis suprahoioidea y pliegues ari-epiglóticos);
aproximadamente 54% de los pacientes con cáncer de VADS tienen
prueba positiva de 24 hs al reflujo, sin embargo, aunque esta tasa es
elevada no es muy dierente a la de personas sin cáncer de VADS.
Se considera que el mecanismo por el cual actúa el reflujo es por
irritación constante de la mucosa y han sido reportadas series
de pacientes no bebedores y no fumadores con cáncer de VADS y presencia
de reflujo crónico; cuando se ajusta el riesgo por edad, tabaquismo,
alcoholismo, genero y etnia; el cáncer de faringe-laringe es más
frecuente en pacientes con historia de reflujo gastroesofágico.27
NUTRICION. Diversas dietas y alimentos han sido asociados
a la aparición de cáncer de tracto respiratorio alto; la
información más consistente es que la ingesta de frutas
y vegetales disminuye el riesgo asociada a la cantidad de vitaminas C,
E, flavonoides y ?-carotenos. Los fumadores doblan su riesgo de padecer
cáncer si tienen un consumo bajo de frutas y vegetales y ha sido
reportado que éste riesgo disminuye si éstos pacientes consumen
con regularidad frutas, vegetales y pescado.28 Aunque se sabe los carotenoides
disminuyen el riesgo, no se puede precisar cual o cuales de los más
de 500 tipos tienen papel protector.
El carcinoma nasofaríngeo ha sido relacionado con el consumo de
pescado salado debido al alto contenido de nitrosaminas es éste
producto.27
MARIHUANA. El humo de la marihuana tiene 4 veces mas
alquitrán y 50% más de concentración de benzopirenos
e hidrocarburos aromáticos que el humo del tabaco, sin embargo
es difícil demostrar a la cannabis como un factor de riesgo independiente
ya que la gran mayoría de los consumidores de mariguana son fumadores
y consumidores de alcohol. En un estudio que incluyó 173 pacientes
con cáncer de VADS y 176 controles sanos, cuando se ajustó
el riesgo por tabaquismo y alcoholismo se encontró que el riesgo
para padecer cáncer era 2.6 asociado al consumo de marihuana en
forma proporcional a la cantidad.29
RADIACION. No se ha encontrado una relación estrecha
entre la exposición a radiaciones ionizantes y la aparición
de cáncer de cabeza y cuello; sin embargo la aparición de
carcinoma epidermoide de labio si está asociada a la exposición
solar intensa sobre todo en personas con piel tipo 1. El antecedente de
radiación gamma se asocia a la aparición de cáncer
de tiroides, sarcomas de cabeza y cuello y cáncer de glándulas
salivales; sin embargo la radiación terapéutica en el área
Cerviño-facial no incrementa el riesgo de cáncer de VADS.
Los carcinomas de glándulas salivales, sobre todo del tipo mucoepidermoide
tienen relación directamente proporcional con la dosis de radiación
recibida por estudios diagnósticos, en forma ambiental o terapéutica.27
SUCEPTIBILIDAD GENETICA. El factor de riesgo más
importante para CCYC es el antecedente de consumo de tabaco y alcohol,
sin embargo no todos los fumadores-bebedores desarrollan la enfermedad
debido a que existe susceptibilidad genética que incrementa aún
más el riesgo. Existe evidencia molecular epidemiológica
que sustenta ésta hipótesis, alteraciones en la capacidad
de metabolizar carcinógenos, en el sistema de reparación
del DNA y en el sistema de apoptósis hacen que ciertos individuos
requieran una menor dosis de carcinógeno que otros para desarrollar
una neoplasia.
En un futuro la identificación en la población general de
éstos individuos (probablemente con historia familiar de CYCC)
con biomarcadores específicos tendrán un impacto importante
en la prevención primaria, detección oportuna y prevención
secundaria del cáncer originado en mucosas de VADS.27
HUMO DE TABACO EN MEDIO AMBIENTE (TABAQUISMO PASIVO).
La exposición al humo del tabaco en el medio laboral o domiciliario
es controversial como factor de riesgo para CYCC; sin embargo hay dos
estudios de casos y controles que han sido reportados y que muestran que
el riesgo se incrementa más de 2 veces particularmente en mujeres
y cuando la exposición es laboral (OR5.34).27
PREVENCION
DEL CANCER DE VADS
El CCYC se asocia a una gran morbilidad y mortalidad en todo el mundo,
los carcinomas epidermoides originados en cavidad oral y orofaringe ocupan
actualmente el 6º Lugar de todas las neoplasias de la economía,
en el mundo.30
Los esfuerzos en la terapéutica, la cirugía radical con
grandes reconstrucciones, el advenimiento de nuevas drogas de quimioterapia
y la gran mejoría en las técnicas de radiación si
bien han impactado en la mejor evolución de los pacientes, en realidad
no han cambiado las tasas de curación por ésta neoplasia
en forma significativa en los últimos 50 años.
Ante éste panorama la prevención primaria emerge como una
estrategia importante a realizar.
Sin duda el primer paso es evitar continuar con el consumo de los dos
carcinógenos más importantes conocidos, el alcohol y el
tabaco. El riego de CCYC disminuye en los pacientes que cesan la intoxicación
y se sabe que los pacientes con un carcinoma ya diagnosticado que continúan
fumando tienen más riesgo de recaída o de aparición
de un segundo primario en otro sitio comparados con los que cesan el hábito
tóxico.
Si bien el riesgo de adquirir un cáncer disminuye no llega a ser
como el de los individuos que nunca han fumado y se requiere de hasta
15 años sin exposición para que los cambios en la mucosa
inducidos por el tóxico desaparezcan.
Ante éste panorama surge la necesidad de crear mecanismos que permitan,
en personas con alto riesgo de CCYC, prevenir, detener, disminuir o retrasar
la aparición de neoplasias en las mucosas de VADS; la quimio-prevención
es una modalidad terapéutica en la que se administran uno o más
fármacos en combinación con éste objetivo.
La carcinogénesis de la mucosa de VADS es un proceso de múltiples
pasos, desde el estímulo inicial del carcinógeno en mucosa
sana hasta la aparición de un carcinoma invasor; el concepto de
“campo de cancerisación” antes mencionado explica como
el carcinógeno actúa en toda la mucosa pero solo en un sitio
se hace evidente clínicamente como una neoplasia, la meta de la
quimio-prevención es interrumpir en toda la mucosa la progresión
de los diferentes pasos de la carcinogénesis y de ser posible revertir
los cambios hacia mucosa sana.31
Los profesionales de primer contacto (odontólogos y otorrinolaringólogos)
son de gran importancia para estimular a los pacientes para dejar la intoxicación
e identificar zonas inicipientes de cambios inducidos por éstos
tóxicos.32
Probablemente la Vitamina A y sus análogos especialmente los retinoides
sean los medicamentos más estudiados en la quimioprevención
del cáncer de VADS; los retinoides pueden ser naturales como el
ácido transretinoico o el retinil-palmitato o sintéticos
como el ácido 13-cis-retinoico y la fenritidina.31 Todos ellos
son capaces de modular y regular el desarrollo celular, la diferenciación
celular y la apoptósis tanto de las células normales, displásicas
y neoplásicas.
Hong33 demostró la capacidad del ácido
13-cis-retinoico para revertir áreas de leucoplasia en período
de 6 meses; otros autores han demostrado la misma capacidad aún
en áreas de displasia celular en mucosa de cavidad oral sujeta
a estímulo tóxico, sin embargo en aproximadamente la mitad
de los pacientes la lesión de la mucosa es nuevamente aparente
2 meses después de haber suspendido el tratamiento; esto ha llevado
a cotejar dosis bajas pero prolongadas del medicamento. Este tratamiento,
a su vez se ha asociado a piel seca, descamación dérmica,
queilitis, hipertrigliceridemia y conjuntivitis.
El estudio aleatorizado del MD Anderson para evaluar la utilidad de las
bajas dosis por tiempo prolongado (9meses) en pacientes con respuesta
inicial o estabilidad de las lesiones precancerosas en mucosas de cavidad
oral no mostró ninguna diferencia en cuanto a conversión
a carcinoma in situ o invasor comparados con los pacientes que no recibieron
el tratamiento.34
Probablemente el estudio más importante que evaluó la utilidad
de los retinoides en la prevención del cáncer originado
en mucosas de VADS, sea el llamado EUROSCAN que incluyó 2,592 pacientes
y cuyo objetivo fue evaluar la utilidad de la vitamina A y la N-acetilcisteína,
solos o en combinación en pacientes con alto riesgo de segundos
primarios, carcinoma broncogénico o con lesiones preneoplásicas;
no se encontró diferencia significativa en ninguno de los brazos
de tratamiento en relación a la aparición de segundos tumores
primarios en VADS, recaída de tumores previamente tratados ni progresión
de lesiones preneoplásicas.35 Los autores
concluyen que la Vitamina A en asociación o no a la N-Acetilcisteina
no incrementa l supervivencia de pacientes con cáncer de VADS ni
disminuye la posibilidad de padecerlo en pacientes con alto riesgo; además
de que la administración de B-carotenos podría tener un
efecto deletéreo en pacientes fumadores.
Con ésta información, a la conclusión a la que podemos
llegar es que la única forma de disminuir el riesgo de padecer
cáncer de VADS es suspender el hábito de intoxicación
(alcohol-tabaco).
DIAGNOSTICO
OPORTUNO
La posibilidad de control y supervivencia de un paciente con cáncer
de VADS depende en forma directamente proporcional de la etapa en la cual
se diagnostica la neoplasia, a mayor etapa menor posibilidad de supervivencia
y viceversa.
El objetivo es identificar pacientes con alto riesgo de padecer dicha
neoplasia, esto es pacientes fumadores y consumidores de alcohol principalemente.
En ellos se recomienda exploración clínica de la mucosa
de VADS con el objeto de identificar lesiones precancerosas.
Son 4 las lesiones preneoplásicas de mucosas que frecuentemente
se asocian a la progresión hacia carcinoma in situ e invasor.
1. Leucoplasia, caracterizada clínicamente por
una lesión blanquecina que no pude ser retirada al “rasparla”
y que histológicamente presenta hiperqueratosis con acantósis
con o sin displasia.
2. Eritroplasia, parche rojizo en la mucosa con atrofia
epitelial, inflamación y telangiectasia.
3. Eritroleucoplasia, combinación de ambas lesiones
y que se asocia a progresión a carcinoma in situ y consecuentemente
invasor hasta en 91% de los casos.
4. Leucoplasia proliferativa verrucosa, caracterizada
por hiperplasia verrucosa, de causa idiopática; mas frecuente en
mujeres, su curso es crónico y suele asociarse y progresar a carcinoma
verrucoso.
Actualmente sabemos que la aparición de cualquiera de éstas
lesiones asociada a la sobreexpresión de p53 significa una transformación
a displasia de alto grado y a carcinoma in situ.
La aparición de cualquiera de éstas lesiones o bien de un
carcinoma in situ son indicaciones absolutas de suspender inmediata y
totalmente la intoxicación alcohol-tabaco, escindir el sitio de
mayor sospecha y si se descarta la presencia de carcinoma invasor a la
vigilancia estrecha de la mucosa ante la falta de evidencia de la utilidad
de la quimio-prevención.
Todos los pacientes con éste tipo de lesiones deben ser sometidos
a vigilancia mucosa clínica y/o endoscópica por al menos
10 años debido a que el proceso de carcinogénesis de la
mucosa de VADS implica numerosos pasos con un período de latencia
(inicio de carcinogénesis y evidencia clínica de un carcinoma)
estimado en 10 años.35
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